Creas grupos, apartados y puntos de interés. Cada punto lleva su texto, su foto y su icono, y se ordena arrastrando. Publicas cuando esté lista.




Lo que escribes en las guías no se queda en el correo del huésped: la herramienta de creación de web reutiliza esos contenidos para las páginas de recomendaciones, entorno y servicios. Trabajo hecho una vez, aprovechado dos.
Ver la creación de web →Cómo se monta una guía de huéspedes y cómo la recibe el cliente.
Traes dos o tres recomendaciones de tu zona y la ves terminada en pantalla, con tus fotos y tu tono.